''Lo bueno de los años es que curan heridas, lo malo de los besos es que crean adicción...''
domingo, 12 de junio de 2011
sábado, 28 de mayo de 2011
#bcnsinmiedo
que me sangran los pétalos…
abajo las armas
que ya no me encuentro,
Se ha muerto
el pistilo
llorando de miedo.
No ladro ante tanto sabueso
vestido con cascos
y armazones de hierro
avivad los estambres
que vienen con fuego
desvestid las corolas
que nos vean el cuerpo
la piel, las pupilas
los poros, los nervios…
Acallad sus disparos
con el tallo de un derecho…
La raíz demócrata
de la flor del preso
fotosíntesis inversa
una idea y un verso.
Que paren los golpes
que me sangran los pétalos…
y derramo la savia
la injusticia, la rabia
de las flores que ahora
con sus porras desangran
sábado, 14 de mayo de 2011
HOY
Hoy lo he logrado, lo conseguí. NO (TE) QUIERO y lo digo de corazón, con el mismo corazón con el que te acariciaba la voz al hablarnos, con el mismo órgano que carcajeaba a deshora siempre con algún motivo.
No siento que seas tú aquella imagen que yo tenía en mi cabeza, dibujada tímidamente a mano alzada en mi mente, una imagen ahora llena de tachones y manchas que la tinta (que la realidad) provoca.
Ha sido bonito, por qué no. ''El otoño duró lo que tarda en llegar el invierno'' y ahora el hielo lo cubre todo, por fin la nieve adormece ese paisaje idílico que maquillaba un vacío que me colmaba la piel.
Terminó por fin, y no es un hecho si no un saberme libre de esa hojarasca que anunciaba un incendio inminente, he estado apaciguando unas llamas que hoy son ya cenicienta escarcha.
Y como al fin de una carrera siento el desgaste de las suelas, del alma y una liberación que me llena el pecho de libertad, y siento ganas de respirar ''tan fuerte que se rompa el aire'' para sacar de mí el más mínimo humo de aquel incendio que no se proclamó.
Hoy lo he logrado.
No siento que seas tú aquella imagen que yo tenía en mi cabeza, dibujada tímidamente a mano alzada en mi mente, una imagen ahora llena de tachones y manchas que la tinta (que la realidad) provoca.
Ha sido bonito, por qué no. ''El otoño duró lo que tarda en llegar el invierno'' y ahora el hielo lo cubre todo, por fin la nieve adormece ese paisaje idílico que maquillaba un vacío que me colmaba la piel.
Terminó por fin, y no es un hecho si no un saberme libre de esa hojarasca que anunciaba un incendio inminente, he estado apaciguando unas llamas que hoy son ya cenicienta escarcha.
Y como al fin de una carrera siento el desgaste de las suelas, del alma y una liberación que me llena el pecho de libertad, y siento ganas de respirar ''tan fuerte que se rompa el aire'' para sacar de mí el más mínimo humo de aquel incendio que no se proclamó.
Hoy lo he logrado.
domingo, 8 de mayo de 2011
MAYO, resaca de un largo Abril...
"Quien me ha robado el mes de Abril"
"Quién sangra
por donde más pecado hubiere,
quién me cambia
por tu desilusión,
quién sazona el amor
con alfileres,
quién me descorazona
el corazón,
quien quema relicarios,
pilas, naves
quien alquila
mujeres de alquiler,
quién ha sacado copia
de la llave de los secretos
de mi secreter,
quién oxida
el limón de las campanas
quién se sabe perdido
cuando gana
quién me ha metido
el dedo en la nariz
quien mata, reza
silva, desayuna
quién planta
girasoles en la luna
quién coño
me ha robado el mes de abril"
"Quién sangra
por donde más pecado hubiere,
quién me cambia
por tu desilusión,
quién sazona el amor
con alfileres,
quién me descorazona
el corazón,
quien quema relicarios,
pilas, naves
quien alquila
mujeres de alquiler,
quién ha sacado copia
de la llave de los secretos
de mi secreter,
quién oxida
el limón de las campanas
quién se sabe perdido
cuando gana
quién me ha metido
el dedo en la nariz
quien mata, reza
silva, desayuna
quién planta
girasoles en la luna
quién coño
me ha robado el mes de abril"
viernes, 6 de mayo de 2011
Noche by Alejandra Pizarnik
Tal vez esta noche no es noche,
debe ser un sol horrendo, o
lo otro, o cualquier cosa.
¡Qué sé yo! Faltan palabras,
falta candor, falta poesía
cuando la sangre llora y llora!
¡Pudiera ser tan feliz esta noche!
Si sólo me fuera dado palpar
las sombras, oír pasos,
decir "buenas noches" a cualquiera
que pasease a su perro,
miraría la luna, dijera su
extraña lactescencia tropezaría
con piedras al azar, como se hace.
Pero hay algo que rompe la piel,
una ciega furia
que corre por mis venas.
¡Quiero salir! Cancerbero del alma.
¡Deja, déjame traspasar tu sonrisa!
¡Pudiera ser tan feliz esta noche!
Aún quedan ensueños rezagados.
¡Y tantos libros! ¡Y tantas luces
¡Y mis pocos años! ¿Por qué no?
La muerte está lejana. No me mira.
¡Tanta vida, Señor!
¿Para qué tanta vida?
debe ser un sol horrendo, o
lo otro, o cualquier cosa.
¡Qué sé yo! Faltan palabras,
falta candor, falta poesía
cuando la sangre llora y llora!
¡Pudiera ser tan feliz esta noche!
Si sólo me fuera dado palpar
las sombras, oír pasos,
decir "buenas noches" a cualquiera
que pasease a su perro,
miraría la luna, dijera su
extraña lactescencia tropezaría
con piedras al azar, como se hace.
Pero hay algo que rompe la piel,
una ciega furia
que corre por mis venas.
¡Quiero salir! Cancerbero del alma.
¡Deja, déjame traspasar tu sonrisa!
¡Pudiera ser tan feliz esta noche!
Aún quedan ensueños rezagados.
¡Y tantos libros! ¡Y tantas luces
¡Y mis pocos años! ¿Por qué no?
La muerte está lejana. No me mira.
¡Tanta vida, Señor!
¿Para qué tanta vida?
sábado, 30 de abril de 2011
El charco
No sé cuanto tiempo hace que me metí de lleno en este charco, desconozco desde cuando llevo chapoteando dentro de este pequeño y mugriento lago…
Sé que un día quise saltarlo, recuerdo también como una parte de mí se moría por bañarse en él, como si se tratase del mayor de los océanos, como sí quizá al otro lado se encontrase el mar…
Y entonces te besé entre delirios febriles de una fiebre que me pesaba en los párpados.
Qué calentita está el agua, pensé, la suciedad se desvaneció volviéndose para mis ojos agua pura de cristalinas sinuosidades.
Te besé largo tiempo, tiempo perdido, recuperado o nuevo… no lo sé bien…
Salpiqué los alrededores sin pensar que estaba vaciando el charco con mi ímpetu y mi alegría.
Estaba dejando seco la maloliente balsa en la que me hallaba feliz y leve.
Te estaba besando, como si pudiera enamorarme, como si no fuera aquello un absurdo disparate.
Pero que bien me sentía en aquella laguna de peces y poetas abandonados, podía oír mi corazón por duplicado, dos latidos exaltados en un flotar bífido.
No sé cuanto tiempo hace que puse mi pie descalzo en este charco, desde que te besé y me besaste en ese tiroteo sin balas; desconozco desde cuando llevo en este humedal sin redención.
Sé que hoy quiero saltarlo.
EL ÚLTIMO BESO
Ya entra el sol por un resquicio accidental de la persiana, resquicio que casualmente encaja de manera casi siniestra con otro pequeño espacio entre las dos cortinas que sostenían la tácita oscuridad de esta estancia.
No sonó el despertador, no hizo falta. Hoy los tiempos, las pautas, las reglas; se dan por sabidas o quizá por inexistentes.
Despertamos inertes, abrir los ojos (última frontera del día) es hoy banal, sabiendo como sabemos lo que está a punto de suceder.
Al unísono, como casi siempre (como casi nunca) estamos frente al espejo, armados, llenando de pasta de dientes nuestros respectivos cepillos, suaves, débiles y ajenos.
Saturamos de certeza aquel utensilio como si pudiera salvarnos, como si aquellas blancas fibras y aquel mango de plástico duro, pudiese con su frotar embellecer de algún modo aquel futuro inminente, aquel acordado desastre.
El sabor era fuerte, hiriente como la colisión de nuestras bocas con el glaciar equidistante que las separa, como el naufragio de unos dientes que nada saben de choques. La menta maquilló aquella muerte como una verdadera virtuosa; intentó endulzar esa carnosa despedida, altiplanar aquel beso de acantilado, el último; con un sabor a nada. Como un hielo, caliente.
Me di cuenta que soñar con despertar y dar un último beso no se parece en nada a despertar y dar un último beso. Quizá no lo soñé, quizá no desperté, quizá no era el último.
viernes, 29 de abril de 2011
FOTOSÍNTESIS INVERSA
Un pequeño homenaje a la primavera y sus vaivenes que alteran algo más que la sangre...
En los más inolvidables paisajes
envejecer será quizá
como un enorme abrazo,
falto de luces y de disfraces.
El parto de final feliz,
el embarazo,
de recuerdos almidonados,
de póstumos gametos,
y analfabetos escritores
que siempre dicen algo.
Bajo la piel húmeda y leve
de los ojos,
tras el aletear escabroso
de los pájaros,
en la competición agónica
de las gotas,
allí, lejos, te sigo viendo.
Se me hacen cuesta arriba las bajadas
y trepo cuando cuelgo de tus ramas
de mis ramas,
de nada.
Déjame al menos
explicar mi disléxica sintaxis
decirte sólo que no sé
decirte, sólo eso.
Que te fotosintetizan a la inversa
las amapolas de mi cerebro.
y las copas de vino están ya ebrias
cuando las beso,
y los insectos tullidos
salen, hoy, del bar ilesos.
¿y yo?
-Yo sólo eso
¿y tú?
“Mejor seguir”,dicen los consejos,
“zurciendo imaginaciones
de carne y hueso”.
Víboras de lo incierto
Incertidumbre de tintineos.
Bajo lo poroso de la roca
la endurecida esponja del deseo
se deja exprimir dócil
y las lágrimas emprenden ya,
la tímida retirada,
la marcha fúnebre,
el regreso.
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